CHIPIRONES RELLENOS

El calamar constituye en la dieta del hombre un alimento de procedencia animal, de la familia loliginidae, género loligo y especie vulgaris.
En lo que se refiere al tipo de alimento, pertenece al grupo mariscos, y por sus características lo enmarcamos dentro de la rama moluscos sin caparazón.
El calamar es un fruto de mar que pertenece a la familia de los mariscos cefalópodo, es igual que el pulpo considerado en muchos lugares del mundo como un verdadero manjar.
Entre sus numerosas propiedades destacamos las siguientes:
Ayuda al cuerpo a absorber y utilizar el hierro por su contenido en cobre.
Reduce la inflamación gracias al selenio. 
Ayuda a mantener la piel sana, músculos, cabello y uñas por su contenido en proteínas
Ayuda a aliviar los dolores de cabeza de migraña gracias a su contenido de vitamina B2.
Fortalece los huesos y los dientes debido a su contenido en fósforo
Su alto contenido de vitamina B12 ayuda a reducir el riesgo de enfermedades del corazón
Ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre por su contenido de vitamina B3. 
Fortalece el sistema inmunológico gracias a su contenido de zinc
Relaja los nervios y los músculos por su contenido de magnesio.
Ayuda a reducir los niveles de presión sanguínea debido a que es un alimento rico en potasio

IINGREDIENTES

16-20 chipirones o calamares pequeños
2 cebollas
200 gr. de jamón
2 huevos
4 dientes de ajo
4 tomates
1 pimiento verde
½  vaso de vino blanco
agua
aceite de oliva
sal
perejil


Se cuecen los huevos en una cacerola con agua hirviendo y sal durante 10 minutos. Los dejamos enfriar, los pelamos, y los picamos finamente. Reservamos.
Limpiamos bien los chipirones. Se separan las aletas y los tentáculos y reservamos todo.

Para hacer el relleno, pelamos y picamos dos dientes de ajo y los doramos en una sartén con un chorrito de aceite.


Pelamos y picamos una cebolla, la añadimos a la sartén y dejamos que se poche. Sazonamos con cuidado.


Añadimos el jamón finamente picado, rehogamos y añadimos los tentáculos y las aletas troceadas. Seguimos rehogando.



Agregamos el huevo cocido y salteamos el conjunto para que se mezcle bien. Lo dejamos templar.


Se rellenan los chipirones. Podemos cerrarlos con un palillo (otra forma es antes de rellenarlo darle la vuelta como a un calcetín, los rellenamos y no hace falta palillos) y  los freímos en una sartén con un chorrito de aceite. Se colocan en una cazuela ancha y  se reservan.


Para hacer la salsa, se pela y laminan los otros 2 dientes de ajos y  los doramos en una cazuela con un chorrito de aceite. Pelamos y picamos la otra cebolla y el pimiento verde, lo añadimos a la cazuela y dejamos pochar. Sazonamos.
Agregamos los tomates picados. Añadimos el vino blanco. Mezclamos  y dejamos cocinar a fuego moderado durante 20 minutos.


Trituramos la salsa con la batidora eléctrica y la pasamos por un chino o colador. 


Vertemos la salsa en la cazuela de los chipirones y dejamos cocinar a fuego suave durante 20-25 minutos. Espolvoreamos el perejil.

 



Si tienes alguna duda sobre esta receta, escribeme a juanmon63@gmail.com y la resolveremos entre los dos

TORTAS DE ACEITE

La torta de aceite es una torta dulce fina, crujiente y hojaldrada típicamente sevillana. Se trata de una receta con más de 100 años de tradición en repostería española.
Corría el año 1910. La historia de Inés Rosales comienza en Castilleja de la Cuesta, pequeño pueblo del Al-Xaraf (Jardín Alto) sevillano. Una mujer, Inés Rosales Cabello saca de la cocina hogareña y del viejo recetario familiar un producto, la Torta de Aceite, cuya formulación se hunde en el mestizaje de las tres culturas que conforman la identidad de la tierra andaluza.
Pronto, las Tortas de Aceite de Inés Rosales constituyen el genérico de la categoría y, dadas sus características organolépticas, facilidad de conservación y transporte, se convierte en testigo placentero de instantes para recordar… en una época en la que no abundaban esos momentos; adquiere así el valor de icono para generaciones de cualquier clase social.


INGREDIENTES
100 gr. de agua templada
100 gr. de aceite de girasol
10 gr. de levadura prensada o ½ sobre de levadura de panadería
350 gr. de harina
60 gr. de azúcar
1 cucharada de anises (especias)
2 cucharaditas de ajonjolí
¼ cucharadita de sal
100 gr. de azúcar para espolvorear antes de meter en el horno


Ponemos en un cazo el agua y el aceite a fuego lento para que se temple
En un recipiente ancho  o batidora ponemos el agua con el aceite y le añadimos la levadura, la harina y mezclamos bien, a continuación le añadimos los anises, el ajonjolí, el azúcar (60gr.), la sal y seguimos removiendo durante unos minutos.



Dejamos reposar la masa en frío.
Estiramos la masa muy finita con la forma deseada y espolvoreamos con azúcar.



Metemos al horno precalentado a 180º de 10 a 15 minutos, hasta que estén doradas.





Si tienes alguna duda sobre esta receta, escribeme a juanmon63@gmail.com y la resolveremos entre los dos

ARROZ CALDOSO

El arroz es un cereal oriental desconocido en Europa hasta que Alejandro Magno invade la India y toma contacto con él. Los griegos le llamaron "Oryza" de donde proviene la denominación científica del grano "Oryza sátiva japónica" y "Oryza sátiva índica". Sin embargo no se extiende al área mediterránea hasta la expansión de los árabes, quienes lo introducen por el norte de África y a la península Ibérica allá por el año 711. Curiosamente griegos y romanos lo utilizaron como planta medicinal y tan solo quedaron cuatro referencias a su uso gastronómico en los tratados de Apicio, utilizándolo en harina para ligar salsas.
Desde la península Ibérica, se extendió el cultivo a Italia, en el siglo XV, y a Francia posteriormente. A lo largo de los siglos cada región ha adaptado el grano a sus peculiaridades orográficas y climáticas.
Existen cerca de diez mil variedades de arroz.
El arroz en un cereal sano y nutritivo y tiene cualidades que lo vuelven ideal en cualquier tipo de dieta o requerimiento nutricional.
Contiene sólo 103 calorías por media taza de arroz blanco y 108 calorías por media taza de arroz moreno
No contiene colesterol
No contiene grasa
No contiene sodio
Es un carbohidrato complejo
No contiene gluten y es no alergenico
Es sencillo de digerir

INGREDIENTES
½ Kg. de arroz
½ Kg. de almejas
¼ Kg. de langostinos o gambas
2 dientes de ajos
1 cebolla
1 pimiento verde
½ pimiento rojo
3 tomates
2 zanahorias
Aceite de oliva
Azafrán en hebra
Perejil
Sal


Pelamos los langostinos o las gambas en crudo. Reservamos las cáscaras y las cabezas.
Hacemos un fume con las cáscaras y las cabezas de los langostinos, lo colamos y reservamos.
Las almejas las ponemos en un poco de agua a hervir, cuando se abren colamos el caldo y lo unimos al fume de las gambas.
En una cacerola hacemos el refrito con el ajo y la cebolla, cuando la cebolla esté pochadas añadimos el pimiento, las zanahorias y los tomates. Dejamos hacer el refrito durante unos 15 minutos a fuego lento.



Pasado este tiempo ponemos el arroz y removemos durante un par de minutos para que tome todos los sabores del refrito.
Después de rehogar el arroz le añadimos el fume bien caliente que tenemos reservado, siempre cuatro veces la cantidad de fume por cada una de las de arroz. Añadimos el azafrán.


Ponemos a fuego medio durante 17 minutos. Cuando falten 3 minutos para terminar le añadimos los langostinos y las almejas.


Antes de servir le ponemos el perejil.




Si tienes alguna duda sobre esta receta, escribeme a juanmon63@gmail.com y la resolveremos entre los dos

TRIÁNGULOS DE PASTA FILO RELLENOS DE ROVELLONES

El mízcalo o níscalo de nombre científico Lactarius deliciosus, es un hongobasidiomiceto  comestible, de la familia Russulaceae . Es muy común en España y crece en pinares y bosques mixtos. Su seta, o cuerpo fructífero, aflora en otoño, y es muy apreciada en gastronomía. El basónimo  de esta especie es Agaricus deliciosusEl epíteto específico, deliciosus, significa "delicioso".
Su pie es ahuecado y corto, más o menos cilíndrico o estrechado un poco en la base. De estructura granulosa: macizo de muy joven, después tiene zonas huecas sin dejar de ser resistente. Es del color del sombrero pero más pálido, con algunos hoyitos superficiales de color más intenso. Suele tener parásitos y entonces se hace frágil. El sombrero suele oscilar entre los 4 y 16 cm. de diámetro y su color anaranjado se ve modificado por círculos concéntricos de tonos rojizos y pálidos. En su juventud el sombrero se encuentra enrollado por sus bordes y conforme envejece se aplana para evolucionar a forma embudada. Las láminas son del mismo color, apretadas, finas y decurrentes.
Su carne es densa y compacta, con olor suave y dulzón el sabor en crudo es algo amargoso al final. Al corte desprende un látex de color naranja. Se oxida rápidamente, adquiriendo un color verdoso cardenillo cuando envejece o al pasar algunas horas de su recolección. Uno de sus colorantes se elimina por el riñón después de haberla comido; por ello la orina se torna de un color que puede asustar al que no sabe la causa.
La distinta valoración con respecto a su calidad culinaria puede deberse a que su sabor varía con el terreno donde crece, o a que muchas veces se toman por níscalos otras especies muy parecidas o se aprovechan ejemplares con muchas zonas de color verdoso por ser viejos, estar maltratados o, lo más frecuente, que están o estuvieron parasitados.
Se le conoce por otros muchos variados nombres dependiendo de la región geográfica:
Fuente: Wikipedia
INGREDIENTES

1 lata de Rovellones o Boletus
100 gr. de paté
100 gr. de cebolla
1paquete de pasta filo
1 diente de ajo
Aceite
Sal
Pimienta
1 yema de huevo


Ponemos la cebolla y el ajo en la sartén en trozos pequeños y los sofreímos


Cuando está el sofrito listo le añadimos los rovellones en trozos pequeños, lo dejamos a fuego medio-bajo durante 5 minutos.


Lo ponemos en un bol y cuando este el sofrito templado  le añadimos el paté y mezclamos bien.


Hacemos con la pasta filo tiras de unos 10 centímetros, la pintamos con el huevo y ponemos una cucharada del sofrito en una de las puntas de las tiras de la pasta filo. Seguidamente las doblamos en forma de triángulos.



Ponemos el horno a precalentar a 200º, le damos una última pincelada de huevo a los triángulos y seguidamente los metemos durante 10 minutos al horno.



Si tienes alguna duda sobre esta receta, escribeme a juanmon63@gmail.com y la resolveremos entre los dos