HABAS CON CHOCOS


Los sepíidos (Sepiida) son un orden de moluscos cefalópodos conocidos con el nombre de sepia, jibia, choco o cachón. Son un ejemplo de la modificación de la concha característica de la mayor parte de los cefalópodos: es sumamente reducida y queda oculta bajo la cara dorsal del cuerpo, cubierta por los pliegues laterales del manto
El cuerpo de la sepia tiene un aspecto aplanado mientras que sus tentáculos operan de manera muy similar a la de los calamares, atrapando su comida por medio de los dos tentáculos de mayor longitud
Podremos encontrarla en las aguas del mar Mediterráneo o en las del océano Atlántico, sobretodo en las zonas de hasta 150 metros de profundidad.
Al comer el choco, también obtenemos un aporte significativo de vitaminas, minerales y proteínas. Es un producto con muy poca grasa

La receta de los chocos con habas es típica de Huelva.
En Huelva es típico que en los bares y restaurantes tengan este plato tanto como de plato como de tapas.
Como todas las recetas populares, este plato tiene varias formas de hacerse.

1 kilo de chocos
500 gramos de habas (pueden ser congeladas)
1 cebollas
3 dientes de ajos
1 cucharada de comino
1 cucharada de pimentón
1 hoja de Laurel
Aceite de oliva
1 copa  de vino ( a ser posible de vino oloroso)
Sal


Una vez que tengamos los chocos limpios, los cortamos en tiras de un dedo de grosor
Por otro lado ponemos aceite en una sartén y echamos la cebolla y los ajos cortados en trozos no muy grandes para que se pochen.


Cuando la cebolla esta doradita le añadimos los chocos en tiras y lo rehogamos durante unos dos o tres minutos.


Pasado estos minutos le añadimos las habas.



Añadimos también el pimentón, el comino y el laurel.


Cubrimos con agua  y dejamos cocer durante 25 minutos.


Dejamos hasta que la salsa esté espesita.




TARTA DE ZANAHORIA


Las zanahorias, tienen un alto contenido de betacarotenos, cuya presencia es fundamental, para el crecimiento de la visión, el metabolismo, la formación de huesos y dientes fuertes y la salud de la piel.
Es uno de los mejores antioxidantes que protegen el organismo de los efectos nocivos de los “radicales libres”, responsables del envejecimiento de las células y por lo tanto responsables del envejecimiento prematuro, además esto hace de la zanahoria un alimento con propiedades anticancerígenos. La zanahoria también aporta al organismo gran cantidad de potasio, que potencia la actividad del riñón, ayudándolo a eliminar mayor cantidad de toxinas.
Otra de sus grandes ventajas, es que posee cantidades significativas de ácido fólico, lo que lo hace un alimento ideal, para las mujeres tanto que quieren embarazarse, como aquellas que están transitando saludablemente su embarazo, ya que el ácido fólico durante el embarazo cumple un rol fundamental, para el desarrollo del bebé.


INGREDIENTES:

½ Kg. zanahoria.
1 hoja de pasta quebrada o brisa
3 huevos.
175 gr.de aceite girasol.
100 gr. de harina repostería.
150 gr. de azúcar.
1 paquete de Levadura.
Mermelada (melocotón, albaricoque,fresas)


En un molde ponemos la pasta quebrada (la pinchamos por toda la superficie), con un papel sulfurizado y encima unas legumbres (en este caso garbanzos)  para que en el horno no suba demasiado. Introducimos al horno a 180º durante unos 15 minutos. Cuando la sacamos del horno la reservamos.


Pelamos las zanahorias, troceamos y las ponemos a cocer. Cuando estén tiernas las apartamos y con un tenedor las machacamos hasta dejarlas como un puré.


En un bol o maquina amasadora echamos los huevos, el aceite, la harina con la levadura mezclada y el azúcar. Batimos muy bien y seguidamente le añadimos las zanahorias trituradas. Volvemos a mezclar hasta que la masa este homogénea.



En molde donde tenemos la pasta brisa echamos la mezcla batida y metemos en el horno a 180º durante unos 30 minutos
Sacamos del horno y le echamos por encima, con una brocha, una capa gruesa de mermelada. 



Se vuelve a meter en el horno y se gratina durante unos 10 minutos más.


GARBANZOS CON HUEVO DURO Y ALMENDRAS


Ingredientes:
½ Kg. de garbanzos
50 gr. de almendras
2 huevos duros
1 cebolla
2 dientes de ajos
2 hojas de laurel
1 cucharada de pimentón
1 cucharada de harina
2 cucharaditas de tomate frito
Sal
Aceite



Después de tener los garbanzos en remojo durante la noche anterior los ponemos en una olla rápida a cocer con una hoja de laurel y sal  durante ½ hora.
Mientras se cuecen los garbanzos en una sartén ponemos aceite y freímos las almendras, las sacamos y reservamos.


En el mismo aceite ponemos la cebolla a pochar y los dos dientes de ajos, cuando estén  ponemos una cucharada de harina, la tostamos un poco


Después le añadimos el pimentón, lo apartamos  y lo ponemos en un vaso batidor. En este vaso batidor añadimos las dos cucharadas de tomate frito, las almendras que tenemos reservados.


Trituramos todo bien y lo añadimos en la olla donde están los garbanzos que hemos cocido. Dejamos cocer a fuego lento durante unos 15 minutos.
Antes de servir le ponemos los huevos duros bien picados y removemos con cuidado para no destrozar los garbanzos.




ESPINACAS CON GARBANZOS


El origen de las espinacas presenta numerosas lagunas que hasta el día de hoy no han podido ser resueltas por los expertos en botánica, tan sólo algunas hipótesis apuntan a una primigenia variedad o forma original silvestre procedente del suroeste asiático.
Llegó a Europa a través del mundo árabe: los moros la introdujeron en España, y los árabes del Oriente Medio la llevaron a Grecia.
En el siglo XIV apareció por vez primera en Inglaterra, quizás vía España. Se menciona en el primer libro inglés de cocina conocido con el nombre de spynoches, seguramente por influencia de la palabra española espinacas, normalmente en plural.
Con su delicada textura y hermoso color verde, la espinaca tiene más nutrientes que cualquier otro alimento.
Beneficios para la salud: La espinaca funciona como un antioxidante y como agente anti-cáncer. Protege de la osteoporosis, enfermedades cardiacas, cáncer de colon, artritis y de muchas otras enfermedades. También es excelente fuente de nutrientes para ayudar a la formación de los huesos pues contiene calcio y magnesio.

INGREDIENTES:
500 gr. de espinacas congeladas
10 dientes de ajos
100 gr. de garbanzos
2 cucharaditas de cominos
1 cucharada de pimentón
1 rebanada de pan
Aceite
Sal


En una olla se ponen las espinacas a cocer cubiertas de agua con sal


Mientras en una sartén freímos los ajos enteros con la cáscara, y reservamos
En el mismo aceite de los ajos freímos la rebanada de pan y reservamos


En el aceite que nos queda en la sartén ponemos el pimentón y retiramos del fuego.
En esta sartén con el aceite y el pimentón ponemos las espinacas y las machacamos un poco hasta que veamos que están guisadas
Aparte en el mortero ponemos un poco de agua de cocer las espinacas con la rebanada de pan frito , un diente de ajo crudo,sal y el comino.


Se añade el triturado y los garbanzos a las espinacas


Se deja hervir a fuego suave durante unos 20 minutos.